Para mi amigo yzur con todo mi cariño
LA SOBERBIA
El poeta Octavio Paz, en uno de sus escritos, expresa lo siguiente: “El bien, quisimos el bien; enderezar al mundo. No nos faltó entereza: nos faltó humildad. Lo que quisimos, no lo quisimos con inocencia”.
La Humanidad, desde hace ya muchos años, pero en particular en los más recientes, ha tendido hacia esta firme decisión, pero a la vez empleando ese pésimo método; ha buscado el bien, la justicia, el desarrollo de los pueblos, pero olvidándose de la humildad, que equivale a cimentar sobre la soberbia ese anhelo, y a partir de eso sólo ha podido levantar ruinas.
A muchos miembros de la Sociedad de este siglo, Sociedad en crisis, no les ha faltado entereza, sino humildad; reconocer lo que en realidad son y lo que en verdad tienen. Se está viviendo en una falsa sociedad de
Es necesario, pues, oponer la virtud de la humildad a la soberbia, pero no úncamente eso, sino evitar caer en los extremos de la auto-denigración, ya que quien se considera, por humildad exacerbada, una piltrafa humana, está dejando de reconocer que es una creatura de Dios, hecha a su imagen y semejanza, enriquecida con dones excepcionales, que tiene la responsabilidad de ejercitarlos según su capacidad y posibilidades.
Es en este sentido que Santa Teresa de Ávila se pronunciaba diciendo: “La humildad es la verdad”; el humilde ve las cosas
Nos hemos habituado a mirarnos en un espejo que nos devuelva nuestro rostro oculto por una máscara que semeja lo que creemos ser o como pretendemos que los otros crean que somos y nos admiren, olvidándonos de lo que en realidad somos





Comentarios sobre Para mi amigo yzur con todo mi cariño
Lección magistral de la vida y los sentimientos. No tengo palabras para elogiar tanta sabiduria, tanta verdad y tanta franqueza. Sigues siendo un prodigio de persona. Muchísimas gracias por enseñar al que no sabe, los monitos somos caprichosos, no tenemos disciplina en la relación social, tenemos el carácter muy agrio, en el circo solo aprendias con los azotes del domador. Tu cita a Santa Teresa creo que me reconducirá al buen camino.
Un beso.